SIMON BOLIVAR
PRIMER VIAJE A EUROPA
(8)
El 19 de Enero de 1.799 nuestro Libertador a la edad de 15 años,
embarco en La Guaira rumbo a España, en el navío de Guerra llamado, SAN ILDEFONSO,
emprendió su viaje solo, para continuar sus estudios en Europa. Aun su ortografía es deficiente, pero era audaz y armónico entre lo que hacía y
decía. Necesitaba un cambio de clima,
necesitaba conocer a sus parientes, el ambiente de la corte, el necesitaba relacionarse y transformarse en ese hombre de mundo, más allá de los mares.
Este primer viaje se verifico en
dos etapas, en una primera etapa, el barco por motivos bélicos del momento, se vio forzado a
desviarse a México, porque la habana estaba bloqueada por los Ingleses. Tal espera
la aprovechó Bolívar para ir a México, allí conoció y tomo contacto con la
sociedad culta y refinada de México, llevaba
una recomendación del Obispo de Caracas muy valiosa, de hecho la Real
Audiencia lo acogió en su casa. Bolívar compartió con unos personajes selectos
en la corte de México, eran expertos en modales, tonos de voz, y en el arte de buen
vivir. Allí el frecuentó los círculos aristocráticos y opulentos. Era la corte más
fastuosa de América, Bolívar allí, toma contacto por primera vez con una sociedad
empelucada. Este conocimiento lo
disfruto bolívar y le encanto, llego a pensar que México podía sustituir a
Madrid, como centro de política mundial
por lo fastuoso de su ambiente cosmopolita.
En unas conversaciones delicadas
en la corte, el joven Bolívar defendió con vehemencia a la Revolución Francesa,
defendió el derecho de América de gobernarse por sí misma. El joven venezolano
se expresó con tal vehemencia y audacia que asombro a los oyentes. Corto el
virrey en su discurso, por lo tanto los consejeros le dijeron al oidor que hiciera
seguir viaje a aquel intrépido muchacho.
Entre los historiadores hay dos posturas:
1. Los que critican y consideran absurda y anacrónica la posición de que Bolívar opino en ese asunto.
Aunque hay historiadores que critican esta parte de la historia y la consideran que nunca ocurrió, pues la personalidad de Bolívar y los modales que para ese momento manejaba, conocía demasiado las buenas normas entre caballeros y era demasiado agudo para echar a perder la estancia en esa casa, de aquel gran señor, e incluso echar a perder sus probabilidades de llegar a Madrid.algunos historiadores consideran esa anécdota muy inspiradora pero inadmisible, ellos dicen que en esa epoca habia demasiada cautela para plantear en el palacio de un Virrey de México, con esa cultura despótica de ese régimen monárquico, se fuera a tocar el tema con esa idea liberal acerca de la Revolución Francesa, y menos que ese casi niño, y de paso forastero, y ante personas mayores, fuera a opinar acerca de un tema que apenas se conocía en América, por algunas publicaciones clandestinas. para un grupo de historiadores esta postura resulta anacrónica.
2. Los que consideran, esa anécdota verosímil, se basan en: 1. Que para ese momento, en que Bolivar visitaba a México, en 1799, la Revolución Francesa no era un eco reciente, ya llevaba 10 años de verificacion, pues había comenzado en 1789, ademas en ese momento América no vivia bajo el despotismo de los habsburgo, se vivía entonces unos momentos caracterizados por una cierta liberalidad, y se alardeaba de un cierto liberalismo sobre asuntos ideológicos, y todo el personal de gobierno en las colonias alardeaba de "ideas liberales tolerantes" para estar a tono con la nueva política ilustrada que campeaba en la Corte de España. donde toda una corte de Afrancesados formaban la plana mayor del gobierno ( el conde de Aranda, Florida Blanca, Campomanes) el virrey de méxico tenia fama de afrancesado, (don Jose de Azanza) y era un hombre de arraigadas convicciones liberales, entonces por esos motivos no resulta demasiado forzado suponer que en la corte se plantearan este tipo de temas, donde el joven Bolívar al oírla, y por tener esa precocidad que lo caracterizaba, y el aplomo que tenia para opinar ante personas mayores, hablase con ímpetu juvenil sobre el suceso comentado, ya que esta retorica viene de una fuente histórica que goza de solvencia como es la de O'leary, y como el General Alba que se la narro y no tenia porque inventarla, entonces cuesta trabajo creer que esa anécdota tenga que ser desecada como leyenda.
Al abandonar Bolívar tierra mexicana, momentos antes de tomar el navío para continuar el viaje, escribió su primera carta, a su tío Pedro Palacios fue la primera de las cartas, que la historia conoce, en esa misiva llena de deficiencias ortográficas, el hace saber que se encuentra bien y que el viaje continua. La letra es equilibrada y firme, el texto está bien hilvanado, pero salta a la vista la descuidada ortografía que por ese entonces poseía el Libertador.
Entre los historiadores hay dos posturas:
1. Los que critican y consideran absurda y anacrónica la posición de que Bolívar opino en ese asunto.
Aunque hay historiadores que critican esta parte de la historia y la consideran que nunca ocurrió, pues la personalidad de Bolívar y los modales que para ese momento manejaba, conocía demasiado las buenas normas entre caballeros y era demasiado agudo para echar a perder la estancia en esa casa, de aquel gran señor, e incluso echar a perder sus probabilidades de llegar a Madrid.algunos historiadores consideran esa anécdota muy inspiradora pero inadmisible, ellos dicen que en esa epoca habia demasiada cautela para plantear en el palacio de un Virrey de México, con esa cultura despótica de ese régimen monárquico, se fuera a tocar el tema con esa idea liberal acerca de la Revolución Francesa, y menos que ese casi niño, y de paso forastero, y ante personas mayores, fuera a opinar acerca de un tema que apenas se conocía en América, por algunas publicaciones clandestinas. para un grupo de historiadores esta postura resulta anacrónica.
2. Los que consideran, esa anécdota verosímil, se basan en: 1. Que para ese momento, en que Bolivar visitaba a México, en 1799, la Revolución Francesa no era un eco reciente, ya llevaba 10 años de verificacion, pues había comenzado en 1789, ademas en ese momento América no vivia bajo el despotismo de los habsburgo, se vivía entonces unos momentos caracterizados por una cierta liberalidad, y se alardeaba de un cierto liberalismo sobre asuntos ideológicos, y todo el personal de gobierno en las colonias alardeaba de "ideas liberales tolerantes" para estar a tono con la nueva política ilustrada que campeaba en la Corte de España. donde toda una corte de Afrancesados formaban la plana mayor del gobierno ( el conde de Aranda, Florida Blanca, Campomanes) el virrey de méxico tenia fama de afrancesado, (don Jose de Azanza) y era un hombre de arraigadas convicciones liberales, entonces por esos motivos no resulta demasiado forzado suponer que en la corte se plantearan este tipo de temas, donde el joven Bolívar al oírla, y por tener esa precocidad que lo caracterizaba, y el aplomo que tenia para opinar ante personas mayores, hablase con ímpetu juvenil sobre el suceso comentado, ya que esta retorica viene de una fuente histórica que goza de solvencia como es la de O'leary, y como el General Alba que se la narro y no tenia porque inventarla, entonces cuesta trabajo creer que esa anécdota tenga que ser desecada como leyenda.
Al abandonar Bolívar tierra mexicana, momentos antes de tomar el navío para continuar el viaje, escribió su primera carta, a su tío Pedro Palacios fue la primera de las cartas, que la historia conoce, en esa misiva llena de deficiencias ortográficas, el hace saber que se encuentra bien y que el viaje continua. La letra es equilibrada y firme, el texto está bien hilvanado, pero salta a la vista la descuidada ortografía que por ese entonces poseía el Libertador.
En ese instante cuando estaba próximo
a cumplir sus 16 años, y se avecinaba la llegada de un nuevo siglo, quien iba a
decir, que allí se encontraba nuestro futuro Libertador cruzando el atlántico desde la habana
rumbo a España en un artillado navío de guerra, el ansioso de contemplar con sus pupilas a España,
otras culturas y otras gentes.
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